Duelo a primera Sangre en el Sant Jordi

El recinto deportivo multidisciplinar Sant Jordi acogió el duelo entre dos veinteañeros de desparpajo y aptitudes insultantes, en la noche del 11 de enero de 2014 no faltó la emoción, la adrenalina, la expectación, las sorpresas ni el reflejo del respeto que se vive en la familia motera con el homenaje desde Solomoto a Javier Herrero “El Cheli”. Respetado periodista de la rival Motociclismo.

Marquez_saluda

 

La verdad es que he preferido esperar para escribir del Súper Espectáculo del sábado noche, ya que entre el speaker, el flagman y los pilotos, consiguieron que la adrenalina pasase a las gradas y nos invadiese a los que estábamos allí.

Cabe decir que soy aficionado al SpeedWay, por lo que estoy acostumbrado a ver el estilo de conducción sin el freno delantero y cruzando la moto en la curva para poder tomarla, pero debo decir que ver a estos tipos haciendo esto mismo con motos de motocross fue algo increíble. Cada manga era una serie, cada curva un capítulo lleno de emoción.

Tan difícil debe ser tomar las curvas derrapando que incluso se llegó a ver cómo el piloto que iba primero y con ventaja, si cometía el más mínimo error, veía cómo su margen se reducía a cero o incluso llegaba a perder alguna plaza. Y es que si vas pasado no puedes recurrir al freno delantero para parar la moto y meterla de nuevo en la trazada, todo es a base de precisión con el gas y colocar la moto con el freno trasero. Destacabilísima la lección magistral que dio Brad Baker, “The Bullet”, a lo largo de toda la velada.

Una velada preparada para llegar al clímax en la última carrera, que permitiría ver el enfrentamiento entre Brad Baker y Marc Márquez. Dos jóvenes talentos que este año se han proclamado campeones de sus competiciones, y que se batían en su primer encuentro en el terreno del americano.

Dicho esto, que la noche estuvo enfocada por el organizador al estelar momento de ese enfrentamiento, hay que aplaudir y agradecer a todos los pilotos que aún sabiendo esto quisieron participar en este magnífico espectáculo/acontecimiento deportivo. Que únicamente acusó la baja de Pol Espargaró por problemas de espalda, dejando a su hermano Aleix como único representante familiar.

Aleix_espargaro

 

El hombre del micrófono fue un fantástico conductor del evento animando al público y llevando el tempo para la televisión Americana, llegando a escenificar tal pasión que en varias ocasiones se lanzó al suelo de rodillas en momentos de éxtasis. En cuanto al flagman, Kevin Clarck, nos enseñó que el concepto de espectáculo se puede llevar mucho más allá de lo que creemos que es correcto. Además, y esto es lo mejor de todo, el tipo no falló en el control de ninguna de las carreras quién era el primero en cada momento e indicando las vueltas que faltaban, y creedme que había momentos en que eso no era nada fácil.

De las carreras no vamos a hacer un resumen, decir que sólo en la final con Márquez se vio a Baker tener que sudar para ganar ya que hasta ese momento todo fue un paseo militar para él. Un desafortunado toque entre él y el de Cervera dieron con los huesos del Campeón de MotoGP en la arena batida que cubría el Sant Jordi (y un poquito a los espectadores). Fueron los claros dominadores de sus categorías y los que pusieron el espectáculo.

Mención especial merecen, a mi entender, Tito Rabat, Lorenzo Baldasarri y Aleix Expargaró. El tricolor ganó una de las mangas sabiendo atacar cuando tocaba y tanto Aleix como Tito estuvieron regularmente arriba, quizá un poco más el piloto de Barcelona, que va progresando de una forma muy interesante. Johan Zarco estuvo irregular, pero con momentos brillantes, compartiendo con él los claroscuros estuvo Kenny Noyes, a quien la mala suerte se le subió de paquete ya que parecía que siempre podía ir mejor colocado, de hecho ganó mangas con soberbia superioridad.

Maravilloso el fair play y la sensación de “hemos venido a divertirnos” de Bautista, Simón, Jordi Torres, Bradley Smith y Maverik Viñales.

Y hay que decir que, cuando uno les ve lo que tiene ganas es de repetir al día siguiente y poder tomar la cerveza (o bebida isotónica en su caso) de después de las carreras para poder oír lo que se dicen esos “picaos” de cómo han hecho tal o cuál adelantamiento.

Para los que aún no habéis visto la carrera final, aquella para la que estaba diseñada la noche, aquí os dejo dos versiones de la carrera.

Versión Corta:

 

Versión Larga:

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