Seis carreras después, ¡por fin una carrera!

Tras un campeonato que estaba siendo interesante sólo a nivel estadístico ha habido, por fin, una carrera que ha sido disputada y con una cierta sensación de que Márquez podía ser batido.

Buena carrera, al fin, en la categoría reina. Por fin ha habido adelantamientos en la cabeza y una lucha de tú a tú desde que en la carrera de apertura de la temporada fue Rossi quien le discutió a Marc su abono al primer puesto.

Breve será el tratamiento que daremos a la carrera de Dani Pedrosa, que nos demuestra lo importante que es una buena salida en la que se aclare la situación y los pilotos que quieren luchar por la cabeza se alejen de luchas con pilotos del grupo secundario. El haber caído hasta la octava posición y tener que pelearse con Iannone en repetidas vueltas ha sido el obstáculo que le ha impedido irse con el terceto de carrera, confirmando los problemas que tiene con las primeras vueltas en carrera.

La carrera de Valentino ha sido la otra cara de la moneda en cuanto a la importancia de salir bien o no. Contrario su caso al de Dani, ya que salía décimo y ha conseguido en dos vueltas situarse cuarto. De hecho en la salida de la primera curva ya estaba séptimo y, poco a poco, ha trabajado por situarse sobre el tercer peldaño del podio. Durante muchas vueltas ha estado a menos de un segundo y siempre ha estado a una distancia razonable y “de pesca”. Porque si hubiese habido un toque de carenados, una pasada de frenada o cualquier tipo de incidente de carrera que se puede dar, él estaba a una distancia que le podía volver a meter en carrera. No ha sido así y ha sabido estar donde la carrera le ponía.

Por supuesto que le ha puesto un poco más en una posición que no le acaba de interesar en su proceso negociador con Yamaha. No obstante, desde el podio, se ha despedido del público con un “hasta el año que viene”.

La Delicatessen de la carrera ha venido, afortunadamente para los aficionados, en la batalla por la victoria. A parte del paréntesis que significan las vueltas centrales, en donde los pilotos lo que tratan es de conservar los neumáticos para las vueltas finales, se vio un principio de carrera con Jorge tratando de escaparse y empujando con los neumáticos nuevos para tratar de forzar a Marc a una carrera más incómoda. Distinta de la que hubiese querido.

Lejos de inquietarse con la situación y cometer algún error, superó a Iannone cuando estaban a un segundo del mallorquín y se puso a trabajar en el vuelta a vuelta hasta llegar, en 4 ó 5 giros, hasta la rueda de la Yamaha. Se instaló allí estudiando a Jorge y a su Yamaha y analizar cómo debería plantear la carrera.

Parece que los de HRC han previsto que Jorge, o quizá Valentino, iban a presentar dura batalla en el Mugello y por eso han montado una sexta marcha más larga y poder estirar un poco más en la tremenda recta del circuito italiano.

Un combativo Lorenzo ha conseguido estar luchando hasta la última vuelta y por fin ha discutido la victoria. Otra cosa es que haya ganado o no, pero finalmente ha estado en donde tenía que estar y ha podido lanzarle a la Honda varios adelantamientos. Significativo el hecho de que no haya sido un solo adelantamiento, sino que Marc no se ha escapado y ha sido capaz de superarlo en diferentes puntos del circuito. Seguro que esto ha hecho que la confianza en sí mismo se haya restituido en gran medida.

Lo de Marc, una semana más, es para hacer un cómic. Ya que carrera que pasa, récord o estadística que rompe, agrandando un personaje que está construyendo con un brillo al alcance de muy pocos deportistas de élite. Si sigue contando las carreras por victorias hasta el GP de Japón, incluyendo ese, no importará qué hayan hecho los demás pilotos porque será matemáticamente campeón. ¿Alguien a estas alturas piensa que no es posible?

En cualquier caso, quizá se abre la esperanza con la vuelta de Lorenzo.

Mención especial tienen la mala suerte que ha sufrido Bradl. La moto de Cal Crutchlow deslizaba tras una caída en la primera chicane, tocando la rueda trasera de la moto del alemán provocando que saliese por la parte alta, llevándose un enorme golpe que le pedirá unos cuantos días de reposo. Cal, compungido, trataba de ir a pedirle disculpas a Stefan en el momento del percance. El de Ducati no encuentra la llave de la conducción de su nueva montura, y Dovi y Iannone muestran que la moto requiere de mucho desarrollo ya que no está mucho mejor que las satélite de Honda y quedando por detrás de la Yamaha de Pol Espargaró.

Quien también debe ponerse duro a trabajar es Magneti Marelli, ya que Aleix Espargaró pone en evidencia el mal funcionamiento de la electrónica genérica. Esa malfunción está comprometiendo la carrera deportiva y poniendo en riesgo la integridad física de los pilotos que usan esa electrónica, ya que no está funcionando el control de tracción. Parte básica de la seguridad en las motos de hoy en día.

Ahora sólo cabe esperar la siguiente carrera, en el Circuito de Barcelona.

 

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