¿Y si la respuesta se encuentra en Suzuki?

Si hay algo que ha quedado claro tras el Gran Premio de España de MotoGP disputado en el circuito de Jerez de la Frontera, ha sido que Marc Márquez parece encaminado a sumar una nueva corona este año. Desde luego esta afirmación exige todas las cautelas después de tan solo cuatro carreras disputadas, pero el de Cervera lidera la provisional del Campeonato del Mundo de MotoGP a pesar de ser el único piloto que ha sumado un cero de los cinco primeros clasificados.

Márquez parece en un estado de forma imbatible para sus rivales y así lo ven muchos de ellos. Tras el Gran Premio de Austin, Andrea Dovizioso se mostraba optimista de cara al campeonato porque se creía capaz de ejercer la suficiente presión sobre el de Honda como para que este cometiese errores. He defendido varias veces que es la única manera en la que Marc puede perder el título, pero dicho en boca de Dovi no deja de confirmar la aplastante superioridad del catalán.

Marc Márquez despejó en Jerez las dudas por la caída de Austin

Valentino Rossi parece opinar similar. Se siente en forma para luchar con todos… menos con Márquez, a quien reconoce como el verdadero escollo para sus aspiraciones. Dice de él que es el piloto más rápido y reconoce que de no haber sido por la caída de Texas, tendría una gran ventaja con tan solo cuatro carreras disputadas. El italiano está satisfecho con la mejora de rendimiento de su montura, pero siente que es muy improbable que pueda pelear con el 93 por la corona.

Otro anti Márquez posible, al que se le puso la etiqueta originalmente, afortunadamente ha encontrado el camino de vuelta. Maverick Viñales dejó buen sabor de boca en Jerez. Consiguió brillar donde solía hundirse, en el inicio de la carrera, y fue capaz de mantener un ritmo competitivo que finalmente le llevó hasta el podio. Un cambio de tendencia muy esperado y que si se confirma seguro que nos traerá grandes emociones al campeonato.

Buenas sensaciones para Maverick Viñales en Jerez, donde se reencontró con el podio

Jorge Lorenzo merece al menos un artículo entero para él, pues merece todo el crédito del mundo. Para empezar es el único piloto que le ha ganado un campeonato de MotoGP a Marc, aparte de otros cuatro que atesora en sus vitrinas. Con Ducati demostró ser capaz de cualquier cosa hasta lograr ser competitivo con una montura nueva. Antes había demostrado contra Rossi que no entiende de compañeros de equipo imbatibles. Los hechos le avalan y Diego Lacave estuvo en Jerez para verle esforzarse hasta el extremo para lograr volver a la victoria. Démosle tiempo, no cabe dudar de él porque Jorge es garantía de éxito.

Con el permiso del resto de la parrilla, me quedan dos anti Márquez más. Después del gran permio andaluz, nobleza obliga a hablar de Fabio Quartararo. El francés ha brillado con luz propia y solo la mala fortuna mecánica nos ha dejado con las ganas de saber hasta donde habría podido llegar el domingo en Jerez. Hizo la pole position, intentó plantarle cara al 93 en carrera y el lunes de test volvió a dominar la tabla de tiempos para quitarse la espinita de su abandono en carrera. Un resultado espectacular, pero tendrá que mantenerlo en el tiempo a lo largo de la temporada para poder colgarle el cartel de combatiente.

La mala suerte se cebó con Fabio Quartararo en su mejor fin de semana en MotoGP

La sorpresa positiva para quien escribe fue Álex Rins. No había tenido unos entrenamientos brillantes y arrancó la carrera desde la novena posición, al fondo de la tercera fila. Tampoco lo tuvo fácil en carrera, donde tuvo que luchar como un jabato para escalar posiciones. Precisamente ahí quiero poner la lupa. No son los resultados que está consiguiendo, es la manera en la que lo está haciendo. La victoria le llegó de forma circunstancial gracias a la caída de Marc en Austin, pero se ha abonado al podio con una solidez fuera de toda duda.

Así es como se hacen los grandes campeones, con solidez. Lo dijo Dovizioso sobre Márquez. Cuando tiene una mala carrera, acaba en el podio. Y la carrera de Rins en Jerez no pintaba como para acabar segundo, sin embargo y con la salvedad de Quartararo, escaló posiciones sin prisa pero sin pausa. Con esa inteligencia que siempre ha caracterizado a Rossi en los adelantamientos. ¿Dovi me masacra en la recta de meta gracias a su motor? Pues salgo con una trazada imposible de la curva ocho y le gano el interior en la entrada de Ángel Nieto. Inteligencia, estrategia, capacidad de adaptación y una gran técnica. Tiene todos los ingredientes.

Álex Rins supo hacer un ‘Rossi’ en carrera para subir el podio en un fin de semana complicado

Está claro que Álex Rins no ha empezado a brillar en Jerez. Venía de estrenarse en lo más alto del podio gracias a la caída de Marc en Estados Unidos, pero allí tuvo que sudar la gota gorda para dar caza a Valentino, superarlo y conseguir poner entre los dos la distancia justa para que no pudiese arrebatarle la victoria. En las dos primeras carreras del año no había subido al cajón, pero se había quedado a las puertas. Y todo después de un final de temporada 2018 realmente brillante.

El mejor argumento de Rins es precisamente la solidez y la consistencia con la que ha evolucionado desde su llegada a la categoría reina. Después de un inicio muy complicado en MotoGP, donde se perdió muchas carreras, su evolución ha sido constante y continua. Mejora paso a paso, sin estridencias ni grandes sobresaltos y además parece que lo hace en plena sintonía con su montura. La Suzuki es como él y cada día es más competitiva. Tanto que ninguno de los dos tienen ya complejos para enfrentarse a cualquier otro piloto de la parrilla.

¿Y si la alternativa a Márquez no está en Yamaha ni en Ducati?

Así es como se construyen los grandes campeones. Sin grandes altibajos, con sólidos cimientos. Sin necesidad de crecer muy rápido, pero afianzando cada paso dado hacia delante. Rins ha llegado para quedarse y con la carrera de Jerez ha demostrado que es capaz de sacar petróleo incluso a los fines de semana complicados. Trae los deberes hechos y le sobran argumentos para poder triunfar más de lo que ya lo ha hecho. Y todo esto le va a hacer mucha falta.

Tiene ante sí el mayor de los retos, vencer a Marc Márquez. En Jerez hemos visto que el de Cervera está a un nivel estratosférico. Domina la categoría a su antojo y parece intocable, pero si algo nos demuestra la historia del motociclismo es que nadie es invencible. Marc va sobrado de talento pero también de inteligencia y por eso sitúa a Rins como rival en todas sus declaraciones. Cuando buscábamos a quien pueda destronar al 93 siempre mirábamos hacia Ducati y Yamaha. ¿Y si resulta que la respuesta se encuentra en Suzuki?

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