Valentino, a septiembre

Diego Lacave

@DiegoLacave

 


Después de un inicio de curso muy solvente, Valentino Rossi ha “cateado” los exámenes de antes del parón veraniego y se prepara para superar las tres grandes pruebas de la “academia de agosto” (Brno, Spielberg, Silverstone) y, entonces sí: enfrentarse al gran examen de septiembre en Misano. Y la recta de atrás de estas mini vacaciones viene dedicada a lo que es, hoy por hoy, una serpiente de verano; pero además un hecho ya irrefutable desde el propio entorno de Tavullia que reconoce que Rossi “podría estar dándole vueltas al asunto” de su retirada de la competición. Dicho, literalmente, con estas palabras.

La noticia, hoy, es que el Gran Premio de San Marino de este año, el de su casa, podría ser el escenario ideal para que Valentino Rossi hiciese un anuncio determinante sobre su futuro deportivo. De ninguna manera y en ningún caso, un abandono inmediato de la competición; pero sí un escenario como el que ha anunciado Marco Melandri o tal vez la fijación de 2020, su último año de contrato, como el último año en activo. Pero, como hemos explicado en el párrafo anterior, todo va a depender de cómo se desarrolle el mes de agosto y esas tres citas importantes de la República Checa, Austria y Gran Bretaña.

Hablar de la retirada de Valentino Rossi es un tema tabú para la prensa y los aficionados. Lo escribí hace poco: “Mírale a los ojos y llámale viejo. Dile que ya no sirve para esto. Que se tiene que retirar. No hay huevos”. Desde 2010, muchos han especulado con la idea de bajarle de la moto varias veces; sobre todo en los años terribles de Ducati. Yo me muevo siempre por corrientes distintas (a la contra, a la sazón) y siempre defendí que seguiría. Pero, gracias a la misma conexión que tengo con su entorno, creo que ahora es el momento de analizar la situación y valorar la posibilidad de un evento inevitable, tarde o temprano.

Una de las bromas recurrentes de la longevidad deportiva de Valentino Rossi era que seguiría corriendo hasta cumplir la edad de su dorsal. Incluso a Carmelo Ezpeleta, nacido en el 46 del siglo XX, le hacía gracia la idea. Pero jugar con el mítico número de su moto nunca le ha traído buena suerte, a Valentino. En 2015 estaban preparadas unas camisetas (que se quedaron en sus cajas) con un bonito juego matemático: 4+6=10! Y ahora, con el panorama que se le ha venido encima a Rossi (la dictadura de Marc Márquez y el advenimiento de nuevos rivales cada Gran Premio) es impensable, para mí sería una aberración, que siguiera corriendo seis años más, hasta 2025.

Vamos por partes. Valentino está sufriendo más que en los peores tiempos de Ducati; porque los pilotos que llevan su misma moto disfrutan y están delante, por fin. Rossi lleva más de dos años sin ganar una carrera; y lo que le motiva a seguir compitiendo, aparte del ya quimérico décimo título, es la posibilidad de ganar grandes premios y acercarse al récord de Agostini; además de sentir esa sensación irrepetible en lo más alto de un podio: la auténtica droga de los campeones. Además está su otra vida, esperando. Su faceta de promotor deportivo está por desarrollar en la categoría reina y las plazas de MotoGP, reservadas. Ezpeleta no es eterno (otra potencial retirada de la que nunca se habla) y la situación de Avintia está comprometida para el futuro a medio plazo, por lo que también en este caso se estén “alineando los planetas” que le enseñen a Rossi cuál es el camino correcto.

Pero tengo que repetirme, como siempre: no se fíen de nadie y sobre todo no se fíen de mí. Aunque es la primera vez que mi olfato me dice que la decisión está cerca, creo que aún ni Rossi sabe, qué va a anunciar en Misano, Valentino Rossi. Mi dólar: 2020. Se quitará un peso de encima y podrá competir lo que queda de esta temporada perdida (para todos menos Márquez, lo siento Jorge González pero 2019 está certificado) y toda la que viene, mientras el mundo se cae a pedazos peleando por su plaza en el equipo de fábrica de Yamaha. En el fondo, me confieso: estoy expresando un deseo. Rossi le ha dado media vida a este deporte y quiero que sepa que hay otras vidas, en la otra media que le queda. Que va tarde hasta para tener hijos, oigan: yo a su edad tenía a los míos criados y me estaba divorciando…

One thought on “Valentino, a septiembre

  1. Que le eche pelotas y se ofrezca a Suzuki. Que le monten una estructura paralela con moto oficial al estilo del Tech 3 de KTM o Petronas. En Yamaha ya todo se acabó.

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