Valentino Rossi vive una época para olvidar en Yamaha

Antes de dar paso al GP de Australia es hora de reflexionar sobre lo ocurrido en el GP de Japón, donde Marc Márquez volvió a hacerse con la victoria ante un Fabio Quartararo que en ningún momento pudo plantar cara al octacampeón del mundo. Hoy no vengo a hablar de Márquez, ni siquiera del francés, hoy llega el turno de hablar acerca de Valentino Rossi y su rendimiento en un Gran Premio en el que las Yamaha se mostraron altamente competitivas.

Antes de hablar sobre el rendimiento de Rossi en Japón hay que destacar el de Yamaha para poder comparar qué hicieron otros en esa misma pista, en iguales condiciones y con la misma montura. Fue un gran día para la fábrica de Iwata: tres de sus monturas acabaron en el top 6 de la carrera del domingo.

La marca de los diapasones fue en Motegi la segunda mejor fábrica de la carrera, gracias a Fabio Quartararo, que a pesar de no conseguir asestar el hachazo a Márquez defendió su segunda posición de Andrea Dovizioso.

Ya no hay excusas

Hay que recalcar algo: Yamaha viene de haber vivido en 2018 la peor racha de su historia en MotoGP. La fábrica encadenó un total de 25 grandes premios sin conseguir ganar y obviamente, tanto el propio Rossi, como Viñales sufrieron carrera a carrera por llevar a la Yamaha YZR-M1 a la mejor posición posible.

Este 2019 la pretemporada se proponía dura para la marca de los diapasones, que por fin tenía oportunidad de poder hacer cambios en el motor, pero en la fábrica de Iwata comenzaron haciendo cambios en su propio equipo, que cambió a su líder del proyecto en MotoGP, que pasó a ser Takahiro Sumi. Los cambios llegaron y este 2019 los pilotos de la marca de los diapasones han dado un salto de calidad.

Con 2018 pasado y con una montura con la que en el GP de Japón fueron competitivos tres de los cuatro pilotos de Yamaha, hay que hablar de Valentino Rossi. El italiano no se encontró bien sobre la moto en ningún momento del fin de semana y tanto fue así que acabó yéndose al suelo luchando por la novena posición.

A priori el dato de la caída de Rossi no es preocupante, ¿cuántas veces habremos visto caer a pilotos con un gran ritmo en cabeza de carrera? Lo realmente preocupante es que luchaba por la novena posición, un resultado que sin ser tremendamente malo, sí que es menos de lo que se espera de un nueve veces campeón del mundo.

El de Tavullia ha confesado en numerosas ocasiones que no se siente a gusto sobre la montura y que necesitan hacer cambios en la misma para volver a ser el Rossi que conocíamos. No ha sido el único y pese a haber finalizado cuarto, Viñales también ha hablado de problemas sobre la Yamaha YZR-M1 que parece no tener la aceleración que cabría esperar.

En motociclismo hay una ley no escrita que  dicta que al primero que se debe ganar es al compañero de equipo y en las últimas carreras parece que a Rossi le está costando pelear contra Viñales. En los últimos cinco Grandes Premios Rossi ha finalizado por detrás de Viñales, que ha conseguido desde el GP de Gran Bretaña tres podios y dos cuartas posiciones.

Un benjamín poniendo en aprietos a los veteranos

Hablar este 2019 de Yamaha es hablar de la pequeña gran revolución que ha llegado a MotoGP este año y que tiene nombre y apellidos: Fabio Quartararo. En Japón el piloto francés consiguió que la fábrica de Iwata fuese la segunda marca y se mostró imbatible con todos, a excepción de un Márquez que parece no tener rival.

El benjamín de la categoría reina de MotoGP ha conseguido en su primera temporada la friolera de seis podios, dos de ellos liderando casi la totalidad de la carrera y habiendo sido superado por Márquez en el último momento.

Estos magníficos resultados han puesto en un aprieto a los pilotos del equipo oficial de Yamaha, que pese a la recuperación de la marca de Iwata se han visto superados en numerosas ocasiones por un rookie en un equipo no oficial.

¿Crisis o mérito indiscutible?

Este 2019, Valentino Rossi está cumpliendo el que podría ser su penúltimo año como piloto de MotoGP, si no siguiera adelante más allá de su actual contrato. Pase lo que pase hay que destacar que el italiano tiene 40 años y está compitiendo con hombres casi 20 años más jóvenes que él. El de Yamaha tiene un mérito descomunal por seguir haciendo lo que da sentido a su vida pese a tener 40 años, que es una edad muy madura para un piloto de élite. Lo que ha demostrado Rossi es que la pasión por este deporte no tiene límites y menos de edad.

Ese mérito no quita que Rossi está atravesando una pequeña crisis de resultados, en la que se está viendo sobrepasado por hasta dos pilotos Yamaha en numerosas ocasiones y de la que tiene que trabajar para dar con la tecla y volver a ser competitivo.

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