Los múltiples frentes de Ducati complican su futuro

En tan sólo tres carreras hemos hecho un viaje que nos ha llevado desde la esperanza y las máximas aspiraciones de Ducati, a la frustración y la incomprensión sobre cuál es el punto en el que se encuentra el proyecto.

Además, los últimos acontecimientos extradeportivos parecen añadir obstáculos para encontrar la salida al laberinto en el que la marca italiana se encuentra.

Veamos cuáles son los motivos que han llevado a que Ducati se percibiese como una moto capaz de ganar el título con un piloto adecuado, a no saber cuál es el camino que debe seguir para volver a acercarse a las motos de cabeza.

La prohibición de la aerodinámica devolvió a Ducati a la casilla de salida

El rendimiento de la Ducati ha estado estrechamente relacionado con el desarrollo de la aerodinámica. Las controvertidas aletas proporcionaban carga en el neumático delantero, otorgando a la moto estabilidad en la frenada, mayor aplomo en el paso por curva y reduciendo el subviraje además de ayudar a que en aceleración no se levante el tren delantero.

Quizá advertidos por el rendimiento de los italianos, todas las fábricas acabaron incorporándolos al tiempo que clamaban en su contra a la organización, aduciendo motivos de seguridad.

Finalmente fueron prohibidos para este año con un comunicado con suficiente antelación para el diseño de la moto 2017, ya que el anuncio se dio a mitad de la temporada pasada. Esto parece haber sido un torpedo a la línea de flotación del rendimiento de Ducati, ya que el desarrollo en el que Gigi Dall’Igna había basado el equilibrio de la moto se sustentaba en la aerodinámica.

Al haber tenido que prescindir del elemento que equilibraba la moto han tenido que rediseñarla que, aunque una buena base ya la tenían, queda claro que no han podido trasladar sin los alerones las mismas prestaciones. 

Más allá del especial circuito de Catar, en donde Dovizioso consiguió podio a menos de medio segundo de Maverick Viñales, vemos que en Argentina el propio Dovizioso llevaba una progresión para terminar a más de 15 segundos del gandor. Y en Texas volvió a pasar lo mismo, ya que fueron 14 los segundos que separaron a Andrea del ganador y que, al bajarse de la moto, hizo que el frío y calmado piloto italiano llamase al orden a la fábrica ‘Rossa’.

Andrea Dovizioso comentó que no se pueden permitir no ser competitivos en algunas pistas, y mucho menos no saber el por qué no lo son. Prácticamente pidió que se pongan a trabajar en la moto de la temporada que viene, dando esta por perdida.

A ello se unió la declaración de un Jorge Lorenzo que mantuvo un perfil más bajo que su compañero, pero que fue igual de contundente, cuando planteaba una reflexión a la fábrica sobre cuáles eran sus principios de desarrollo para la moto.

Hasta ahora la filosofía, según apunta el propio Lorenzo, prima el motor sobre la gobernabilidad de la moto por parte del piloto. Algo que antes era más controlable con la electrónica propietaria, pero que la ECU con software unificado impide a día de hoy, por lo que deberían sacrificar la potencia y centrar el trabajo en el chasis. Esto cambiaría al ADN de la fábrica.

Incógnita presupuestaria para el desarrollo

Además, y tal y como os comentábamos en un artículo de esta semana, el hecho de que que el Grupo Volkswagen se pueda deshacer de Ducati hace que el presupuesto con el que contará el ‘Reparto Corse’ sea una incógnita.

El motivo no es otro que, durante el período de venta de una empresa, y para aumentar el valor de la operación lo que se tiende a hacer son dos acciones para mejorar la cuenta de resultados de la compañía: reducir la inversión y recortar gastos, tanto en recursos como en personal.

Normalmente el período de negociación y venta de una empresa es algo largo, costoso y frecuentemente con ruptura de conversaciones como estrategia de negociación. Todo ello puede hacer que estemos hablando de años, en que el presupuesto sea contenido.

Incertidumbre para el futuro

Queda claro que la intención del Grupo VolksWagen choca frontalmente con la necesidad del fabricante de motos. Contemos también con que, a pesar de que el Reparto Corse encontrase alguna fuente de financiación externa, debería seguir obedeciendo las directrices de la matriz y no llevar a cabo compras o inversiones más allá de las aprobadas. En Italia ya no tienen independencia empresarial, al formar parte de un conglomerado, se les dicta cuál debe ser la gestión financiera.

Vale pena recordar que Gigi Dall’Igna firmó con Ducati tras alcanzar un acuerdo para tener carta blanca, libertad en el gasto para no tener un límite en el diseño. Quizá esta posible venta esté condicionando la premisa que estableció el ingeniero, quien ha devuelto la victoria a la casa de Borgo Panigale.

Por tanto, en una situación en que el dinero destinado al desarrollo de la moto se recorte, quizá también el personal que trabaja en ese desarrollo puede dejar en paños menores al desarrollo que han pedido tanto Andrea Dovizioso como Jorge Lorenzo.

Si este cambio de escenario afectará a la decisión de Dall’Igna de liderar el departamento de carreras de Ducati, o no, es algo que se verá únicamente con el devenir de los acontecimientos.

La única cosa clara de Ducati y el Grupo Volkswagen es que deben ser la mayor preocupación para Jorge y Andrea, más que la moto de esta temporada

@MotorluNews

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